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ROMA


GUIA DE TURISMO Y DE VIAJE A ROMA


INFORMACIÓN DE ROMA

Roma, capital de Italia, fue también, en un tiempo capital del Imperio Romano. La leyenda de la fundación mítica de Roma, conocida por todos, dice que fue fundada por los gemelos Rómulo y Remo, en la cima del monte Palatino, en el año 753 AC.
O más precisamente por Rómulo, luego de asesinar a su hermano Remo, en cuyo honor bautizó “Roma” a la nueva ciudad.
La historia real de Roma nos habla de algo más complejo: en una primera etapa, a partir del siglo X AC, y hasta el siglo VII AC, hubo asentamientos latinos, colonias dispersas que debían enfrentarse al continuo asedio de los etruscos. A partir del siglo VII se constituyó la Federación del Septimontium, compuesta por siete de las aldeas existentes, gobernadas por un rey y con ejército propio. A mediados del siglo VII AC se produce la conquista de Roma por los etruscos, quienes crean un estado civilizado y organizado a partir de las aldeas romanas, convirtiendo a la Federación en una ciudad llamada Roma, en lugar de Rumón, como la llamaban sus habitantes.
 
En el 509 los etruscos fueron expulsados y comenzó la hegemonía romana, con la Primera República. Con Octavio Augusto (63 AC – 14 AC) se transformaría en Imperio.
En esta guía de turismo de Roma descubrimos un cofre de tesoros inimaginables: basta caminar por la ciudad para descubrir algunas de las más grandes obras de la historia de la Humanidad.
Perderse por las calles de Roma es un viaje en el tiempo.
En esta guía de turismo de Roma destacamos:
•          En la zona del Coliseo se encuentran el Coliseo, los Foros Imperiales, la iglesia de San Pietro in Vincoli, del siglo V y la basílica de San Clemente, una de las iglesias más antiguas de Roma.

•          Algunos de los museos más importantes del mundo se encuentran en Roma: los Museos Capitolinos, el Palazzo Barberini, el Museo Nacional Romano, la Galleria Borghese.

•          El Vaticano, si bien es un estado independiente, se encuentra dentro de Roma, y la visita es imprescindible. Allí se encuentran no sólo la Plaza y la Basílica de San Pedro, sino los Museos del Vaticano, con importantes colecciones. Y, por supuesto, la Capilla Sixtina.

•          La arquitectura religiosa de Roma es una de las más importantes y variadas de Europa: desde las primeras iglesias y catacumbas paleocristianas, generalmente subterráneas, como San Calixto, Santa Constanza, o Santa Inés, a las grandes basílicas, como San Pedro, San Juan de Letrán, Santa Maria Maggiore; pasando por baptisterios y campanarios, todas estas edificaciones religiosas tienen su expresión en esta ciudad.

•          Las plazas de Roma pueden variar en tamaño, pero todas tienen algo de majestuoso: la inmensa Plaza San Pedro recibe a los visitantes del Vaticano, enmarcada por la columnata de Bernini; la pequeñísima Piazza Pasquino, más una confluencia de calles que una plaza, con su misteriosa estatua mutilada (hoy una de las 5 “estatuas parlantes” de Roma); la Piazza Spagna, una de las más famosas de Roma, con sus bellas escalinatas construidas en 1724, en mármol travertino y la Fontana della Barcaccia.

•          Y ya que hablamos de fuentes… En Roma hay cientos de fuentes: monumentales, ornamentales y surtidores. Muchas de ellas fueron diseñadas por grandes artistas, como la Fontana de Trevi, la Fontana della Barcaccia, la Fuente del Tritón o la Fuente de los Cuatro Ríos, de Bernini; o la Fuente de las Tortugas, la Fontana della Terrina y las fuentes del Palazzo Borghese, del escultor y arquitecto Giacomo della Porta.

•          Los restaurantes de Roma ofrecen menús muy variados. Como platos típicos, seguramente querrá probar las pastas y las pizzas, la bruschetta, el panini, o tantos otros, y luego sentarse en un bar a elegir un café de entre la inmensa variedad que existen. Las trattorias son los mejores lugares para comer bien y barato, pero Roma no es solo pizza y pasta: también la alta cocina tiene un lugar, como en los doce restaurantes con estrellas Michelin: La Pergola, Il Pagliaccio, La Trota, Agata e Romeo, son algunos de ellos.

•          La vida nocturna de Roma es muy animada. Antes de salir, conviene averiguar cuál es el lugar ideal, ya que varían según el día de la semana y la hora. Hasta las 3 o 4 de la mañana, la diversión está garantizada todos los días de la semana. Como variante, están las “vinerías”, por lo general ubicadas en el centro, para degustar los excelentes vinos italianos.


GUIA DE ROMA

VISITAR ROMA

Visitar Roma es realmente fácil con esta guía turística de Roma, ya que podrá descubrir los monumentos más importantes como el Foro romano, el Coliseo, el Vaticano y sus museos, la Plaza y la Basílica de San Pedro entre otros, y además podrá acceder a informaciones prácticas que le ayudarán a visitar Roma con todas las facilidades. El transporte público de Roma, consejos para visitar la ciudad, curiosidades.. todo está en esta guía de Roma.

 
 VIAJAR A ROMA

  Sin duda la forma más cómoda de viajar a Roma es en avión, llegando al aeropuerto de Roma, el aeropuerto Leonardo Da Vinci, más conocido como Fiumicino, situado a 32 kilómetros de Roma, y conectado con la ciudad a través de trenes que conectan el aeropuerto con la Estación Terminal de Roma (Roma Termini) en tan solo 35 minutos. 

  Como es lógico, a Roma viajan un gran número de compañías aereas, por lo que no resulta complicado encontrar una buena tarifa para viajar a Roma.
  Otra forma de viajar a Roma si lo hacemos desde otra ciudad italiana, como Florencia, Nápoles, Venecia, Milán, Pisa o cualquier otra, es en tren. Italia tiene una extraordinaria red de ferrocarriles y la frecuencia de trenes entre grandes ciudades es elevada, teniendo su llegada en la estación Roma Términi, en el mismo centro de Roma.  

QUE VER EN ROMA

¿ Qué ver en Roma ?  Resulta complicado decir en pocas lineas lo que hay que ver en Roma, ya que en Roma hay tantas cosas que ver y visitar que se podrían escribir varios libros sal respecto. 

COSAS QUE VER EN ROMA


Si empezamos una lista con las cosas que ver en Roma es posible que no acabásemos nunca, pero si tenemos que establecer unas prioridades porque nuestra estancia será demasiado corta como para visitar toda la ciudad, sin duda existen una serie de monumentos o museos que podríamos calificar como imprescindibles, y sin cuya visita nuestra visita de Roma será sin duda incompleta. 

  Esta es nuestra lista imprescindibles, nuestra lista de cosas que ver en Roma:

  - El Coliseo - Aunque sea solo desde fuera, el Coliseo hay que verlo. Es sin duda el elemento arquitectónico más representativo y conocido de Roma, y uno de los más espectaculares si no el más espectacular.

  - La Plaza y la Basílica de San Pedro - Pese a que las colas para entrar a la Basílica nos hagan dudar en principio de la conveniencia o no de entrar a la Basílica, la visita a la misma es imprescindible, y a buen seguro que no será una decisión a lamentar.

  - Los Museos Vaticanos - Un Museo "tipo" Museo del Louvre, en el sentido que engloba arquitectura, escultura y pintura en un mismo recinto, y donde se encuentra una de las maravillas del mundo, la Capilla Sixtina de Miguel Angel.  

  - La Fontana de Trevi - Por ser la fuente más famosa del mundo, por su espectacularidad, por su belleza, porque querremos volver a Roma.. por todo ello la visita a la Fontana de Trevi es una visita imprescindible en Roma.

 EL COLISEO DE ROMA

El Coliseo es seguramente la imagen más típica de Roma, lo cual en una ciudad donde los monumentos y vestigios arqueológicos se cuentan por miles es mucho decir, y da muestras de la espectacularidad y grandeza de este imponente anfiteatro romano

El Coliseo de Roma fue construido en tiempos del emperador Vespasiano, hacia el 70-72 DC, y tenía una capacidad para 50000  espectadores, lo que le convertían en el mayor de los anfiteatros, y es que tal capacidad pocos estadios la alcanzan incluso en la actualidad, por lo que se convirtió la viva imagen de la grandeza y el poderío del Imperio Romano en la época. En su interior se celebraban "juegos" de gladiadores, de fieras y representaciones teatrales, aunque con el paso de los siglos pasó a tener diferentes usos.
   Hoy en día el Coliseo es para Roma lo que la Torre Eiffel es para París o el Big Ben para Londres.

 

LA FONTANA DE TREVI
ORIGENES DE LA FONTANA DE TREVI

  La Fontana de Trevi tiene sus orígenes hacia el año 19 AC, cuando se descubrió un manantial de agua pura muy cercano a Roma, lo que se atribuyó a la intervención de la virgen. Este manantial dió origen a la construcción de un acueducto en cuyo final, como era costumbre en la época, se construyó una fuente, la primitiva Fontana de Trevi.
  A lo largo de la historia se sucedieron las modificaciones en el diseño original de la fuente, y así arquitectos como Bernini, Salvi o Panini, el encargado de terminar la fuente y dejarla tal y como la conocemos ahora.
  La Fontana de Trevi es la mayor de las fuentes barrocas de Roma, y presenta elementos que recuerdan sus orígenes romanos (aunque su emplazamiento no era el actual, sino que se encontraba a unos metros de donde está), y es sin duda la fuente más conocida y mágica del mundo, y probablemente también la más impresionante y bella, a lo que contribuye la presencia justo detrás del Palacio Poli, presencia que hace que la imagen de de Fontana de Trevi sea realmente impresionante e inolvidable.


LA LEYENDA DE LA FONTANA DE TREVI

    Existe una leyenda urbana que dice que todo aquel que lanza una moneda a la Fontana de Trevi (el ritual exige que se haga de espaldas, con la mano derecha y por encima del hombro izquierdo) acabará volviendo a Roma, y lo cierto es que no hay un solo turista que no cumpla con el ritual, hasta el punto que las monedas son recogidas todos los días y destinadas a la beneficencia (antes las recogían otros también a diario pero para su propio beneficio). Lo que no es tan conocido por los que visitan Roma es que si se lanzan dos monedas en vez de una se encontrará el amor en Roma, y si se lanzan tres monedas el que lo haga se casará en Roma.
 
EL FORO ROMANO

¿Se imaginan un montón de templos, palacios, edificios públicos y bellas fuentes concentradas en unos cientos de metros cuadrados? Pues eso era el foro romano. 

EL FORO

Resulta fácil y a la vez difícil imaginarse como era en su máximo explendor la zona conocida como el Foro Romano ; fácil porque los restos arqueológicos, unos mejor conservados que otros, no dejan lugar a dudas de lo que había y como estaba dispuesto, y resulta a la vez difícil porque es complicado imaginarse tanto edificio impresionante junto, sin apenas espacio entre ellos ni sitio para disfrutarlos por separado, aunque desde luego el conjunto debía ser realmente espectacular.



La zona conocida como El Foro Romano se encuentra a escasos metros del Coliseo, y comprende un gran número de de templos, villas, arcos conmemorativos y estanques, así como los edificios destinados a los actos públicos celebrados en Roma. La visita del Foro es totalmente obligada, y su visita puede durar tranquilamente dos o tres horas aún yendo a paso lígero sin prestar demasiada atención a cada elemento. Hay que decir, para los amantes de la fotografía, que en una ciudad fotogénica como pocas como es Roma, el Foro romano será un auténtico paraíso, ofreciéndonos miles de perspectivas a cual más bella.


El Foro era lugar de paso de la célebre Vía Sacra, y por allí desfilaban orgullosos los ejércitos que regresaban victoriosos de toda Europa para recibir el reconocimiento de Roma, y por allí también desfilaban los miles de prisioneros humillados capturados en combate.

EL VATICANO
EL ESTADO DEL VATICANO

  Para los más despistados hay que aclarar antes de nada que el Vaticano es un estado independiente a pesar de lo que se pueda pensar al visitarlo, y es que el Vaticano se encuentra en pleno corazón de Roma, al este del centro, y sin duda es una referencia con mayúsculas entre los atractivos turísticos que podemos descubrir en la ciudad eterna.


EL VATICANO TURISTICO

  En lo concerniente al turismo, que es lo que nos interesa, el Vaticano presenta tres atractivos importantísimos que serán parte imborrable de nuestro viaje a Roma : La Plaza de San Pedro y su Basílica, y el Museo Vaticano (o más bien los Museos Vaticanos, al tratarse de varios museos en un mismo recinto). Estos tres elementos merecen un capítulo aparte, y concretamente al hablar del Museo Vaticano no se puede evitar hacer un aparte sobre una de las Maravillas del Mundo, la Capilla Sixtina, obra de Miguel Angel.

   - La Plaza de San Pedro
   - La Basílica de San Pedro
   - El Museo Vaticano
   - La Capilla Sixtina

LA PLAZA DE ESPAÑA

              Situada en un barrio repleto de tiendas de alta costura y alta joyería, la Plaza de España representa la Roma moderna, siendo el contrapunto perfecto a otras partes de la ciudad. Poca gente lo sabe, pero la Plaza de España ocupa lo que antes era la Plaza de Francia, si bien esta cambió de nombre allá por el siglo XVII cuando se abrió la Embajada Española en Roma.
  La Plaza de España es hoy en día un espacio siempre concurrido, punto de encuentro de turistas (podríamos decir que es el equivalente a Piccadilly Circus en Londres o a la Puerta del Sol en Madrid) y de romanos, y es un lugar perfecto para ir de compras (si se tienen los medios, claro) y para encontrar artículos de lujo.
  Si algo destaca por encima de todo en la Plaza de España es sin duda la gran escalinata hecha con capital francés que lleva hasta la iglesia de Trinità dei Monti, escalera con varios descansillos-jardines especialmente bellos en primavera y verano, época en la que se decoran con flores de diferentes colores.
  Aparte de la gran escalinata también destaca la famosa  Fontana della Barcaccia, de Bernini.
  En las cercanías de la Plaza de España se puede visitar también la popular Plaza del Popolo, o Plaza del Pueblo.


LA PLAZA NAVONA


  La , Plaza Navona, Piazza Navona para los italianos, está considerada una de las plazas más bellas no solo de Roma, sino también del mundo entero, y, además de bella, la plaza es bastante original; original empezando por su aspecto y planta, ya que los edificios que rodean la Plaza Navona ocupan el espacio que ocupaban las gradas del Circus Agonalis o Circo de Domiciano, en lo que era un estadio con capacidad para 30000 personas donde se realizaban juegos "a la griega", es decir, juegos amistosos y no violentos, a diferencia de los juegos sangrientos (gladiadores, fieras..) que tenían lugar en el Coliseo por ejemplo.
  El aspecto actual de la Plaza Navona data del siglo XVII, cuando el Papa Inocencio X decide construir un nuevo palacio (Palacio Doria-Pamphili, actual Embajada de Brasil), una iglesia (Sant'Agnese in Agone) y varias fuentes (obras de Bernini).
  En el centro de la Plaza Narvona, como elemento dominador se encuentra la Fuente de los 4 ríos, obra de Bernini.



LA PLAZA DE SAN PEDRO


 La Plaza de San pedro de Roma es probablemente la plaza más conocida no solo de Roma y de Italia, sino del mundo entero, y es que sus dimensiones monumentales, la belleza de sus formas y elementos, y la grandiosidad del obelisco central, sus fuentes y por supuesto, de la Basílica de San Pedro, hacen que su fama mundial esté plenamente justificada.
  La Plaza de San Pedro tiene una forma elíptica bordeada y esbozada por columnas, en cuyo centro se erige un descomunal e imponente obelisco, y a cuyos lados se encuentran unas fuentes en el centro de cada semicírculo. Los extremos de la Plaza de San Pedro serían por un lado la entrada, Plaza de Pío XII, y por el otro lado el destino, la Basílica de San Pedro de Roma, a la que la Plaza de San Pedro sirve de antesala y a la que a veces sustituye, ya que es utilizada para los actos multitudinarios en los que la Basílica de San Pedro se quedaría pequeña.


BASILICA DE SAN PEDRO DE ROMA

La Basílica de San Pedro de Roma es sin duda la más importante y célebre de las iglesias de todo el mundo, y es que aparte de sus dimensiones, su arquitectura y la grandiosidad del conjunto que forma con la Plaza de San Pedro, la Basílica de San Pedro es sobretodo la iglesia del Papa, aquella en la que se celebran las misas y actos religiosos más importantes para el catolicismo. En contra de lo que muchos piensan esta basílica no es la catedral de Roma, ya que esta es la de San Juan de Letrán, muchísimo menos conocida.
  Para visitar la Basílica de San Pedro, debemos desplazarnos hasta la Plaza de San Pedro (metro Ottaviano), y allí la inmensa cola que sin duda nos encontraremos nos dirá el camino a seguir, una cola formada no porque haya que pagar una entrada (la visita a la Basílica es gratuíta), sino porque hay controles con detectores de metales por seguridad.
  Una vez pasado el control, podemos visitar la Basílica en sí, subir a la cúpula (previo paso por taquilla y por medio de un ascensor que precede a 320 escalones) para ver una maravillosa vista de Roma, y/o visitar las tumbas de los Papas, ya que la mayoría de ellos están enterrados aquí.

En definitiva se trata de una visita imprescindible y que no decepciona en modo alguno. La basílica es realmente espectacular  por sí misma, y por si esto fuera poco los lienzos y esculturas que alberga (destaca La Piedad, de Miguel Angel) serían una excelente colección para un museo.



CONSTRUCCION E HISTORIA DE LA BASILICA DE SAN PEDRO DE ROMA

Al igual que la mayoría de las grandes iglesias y catedrales, la Basílica de San Pedro de Roma ha sufrido diversas modificaciones desde que se inició su construcción allá por el 324 en el mismo lugar donde se cuenta que fue martirizado y enterrado San Pedro, y donde existía un monumento conmemorativo al respecto.
  La finalización de la construcción de la Basílica y su consagración tuvo lugar en 1626, y en su construcción intervinieron arquitectos de la talla de Rafael, Bernini o como no, el gran Miguel Angel.

LA CAPILLA SIXTINA

  La Capilla Sixtina es uno de los más importantes atractivos que esconde Roma, y es que sus frescos y sobretodo su impresionante bóveda no tienen igual en el mundo.
  La Capilla Sixtina se construyó entre los años 1471 y 1484 bajo encargo del Papa Sixto IV (de ahí el nombre de Capilla Sixtina, aunque en sus orígenes se llamó "Capilla Palatina"), y su interior fue decorado con frescos de los mejores pintores de la época, si bien lo que más destaca es el impresionante trabajo que realizó Miguel Angel, especialmente en la bóveda y en "El Juicio Final".
  Se podría decir que en las pinturas de la Capilla Sixtina hay tres partes principales, los frescos laterales, (que representan a un lado escenas del Antiguo Testamento y al otro del Nuevo Testamento), la bóveda y "El juicio Final".



 Los frescos laterales representan escenas de la biblia, y estaban secundados en su origen por tapices traídos de Flandes, aunque tras el saqueo de Roma estos tapices fueron en su mayoría destruidos, a excepción de siete de ellos que se conservan en Londres.
  La bóveda en principio tenía una decoración sencilla obra de Pier Matteo d´Amelia, quien dibujó un cielo estrellado. Años después, el Papa julio II encargó a Miguel Angel pintar a los 12 apóstoles, aunque este insistió en que se realizase un proyecto más ambicioso, consiguiendo finalmente salirse con la suya y realizar la maravilla que hoy en día sigue despertando admiración en todo el mundo.
  El Juicio Final o el Juicio Universal está considerada la obra más perfecta de Miguel Angel, y su realización le llevó seis años. Pese a su perfección la obra sufrió una pequeña modificación, y es que la representación de figuras desnudas causó un cierto revuelo en la época, por lo que se encargó a Il Braghettone que colocase unos discretos taparrabos en las figuras que no estuviesen vestidas, taparrabos que en buena parte fueron eliminados al remodelarse la Capilla Sixtina entre los años 1980 y 1994. 
 
SANTA MARIA LA MAYOR

Para cualquier estudiante de arte, Santa María la Mayor no es ninguna desconocida, si bien, para aquellos "menos puestos" en la materia que se encuentren por casualidad con esta iglesia, la visista de Santa Maria la Mayor será toda una bonita sorpresa.



LA IGLESIA DE SANTA MARIA LA MAYOR

La iglesia de Santa María la Mayor se encuentra muy cerquita de la estación Roma Términi, a pocos metros de la Plaza de la República, y rápidamente llama la atención por sus descomunales proporciones.
  Santa María la Mayor es conocida por tratarse de la iglesia romana que más fiel es a sus orígenes, ya que apenas tiene elementos más modernos, entre los que destaca su campanario, el más grande de Roma, si bien no es su exterior ni su arquitectura el mayor tesoro que nos tiene reservado. También tiene un valor histórico añadido, ya que se trata de la primera iglesia romana dedicada a la Virgen.
  Una vez en el interior llama rápidamente su baldaquino, muy similar al de la Basílica de San Pedro, y los carteles que nos anuncian la presencia de una reliquia de gran valor, si gran secreto.

 EL SECRETO MEJOR GUARDADO DE SANTA MARIA LA MAYOR

 Par encontrar el "secreto" o el "tesoro" al que hacemos referencia, debemos ir hacia una capilla situada en la parte derecha del templo nada más entrar, y allí rápidamente nos percataremos de la presencia de una espectacular urna con forma de cuna elaborada en plata, que pese a su belleza no es el verdadero tesoro, un secreto mucho menos espectacular y llamativo a la vista, pero de un enorme valor histórico y religioso, ya que esta urna situada en Santa María la Mayor alberga los restos del pesebre donde supuestamente fue acostado Jesucristo nada más nacer en "el Portal de Belén".
  En realidad lo que se guarda no son más que cinco tablas, pero no cabe duda que el valor "sentimental" y religioso de esas cinco tablas supera con creces el de su lujoso envoltorio.
  En definitiva, la visita a Santa María la Mayor no es de las más imprescindibles, pero si nos sobra tiempo tras realizar las visitas imprescindibles de Roma es una visita que no está ni mucho menos de más.




Viaje a Roma y El Vaticano (Experiencia de viaje personal)

Roma, la Ciudad Eterna, una ciudad por donde los siglos no han pasado, y por donde no resulta difícil imaginarse en otras épocas pasadas. La que fuese otrora capital del mundo, es hoy una ciudad que no ha perdido ni un ápice de su encanto clásico, una Roma donde tras cada esquina nos espera algo distinto y sorprendente, un arco de triunfo, una columna conmemorativa o los restos de un antiguo templo, y todo ello en el marco de una gran ciudad, moderna y única en sí misma: Roma 

El primer día de turismo en Roma y El Vaticano, plano en mano, comenzamos a andar, lo que nos permitió contemplar en las 10 horas siguientes El Teatro de la Opera, La maravillosa iglesia Sta. Mª la Mayor, impresionante, S. Pietro in Vincoli, Los exteriores de El Coliseo, pues las colas para entrar eran muy largas, El Arco de Constantino, majestuoso y muy esculpido, El Arco de Tito, El Palatino, El Circo Máximo, El Arco de Giano, todo el recinto de El Foro Romano, El Campidoglio donde visitamos el Musei Capitolini compuesto por dos espectaculares palacios museos (pintura y escultura, con algo de arqueología, visitamos el espectacular, artístico e impresionante monumento a Victorio Emmanuelle II, admiramos la grandiosa columna Traiana, el Foro Traiano, el Mercati Traianei y el Palacio de la Exposición, actualmente en restauración por lo que se contempla por el exterior.

El almuerzo a base de ensaladas muy ricamente condimentada, pasta fresca con un sabor distinto al habitual nuestro, postres y expreso (exquisito), está alrededor de unos 20 € por persona, y la clavada está en las cervezas, que te suelen cobrar sobre unos 3 € por una copa normal y refresco más o menos igual, y en el café que ronda el mismo precio si te tomas un delicioso capuchino.

La cena, de parecidas características al almuerzo, la hicimos en una Trattoria cercana al hotel por el agotamiento acumulado de las visitas del día.

Roma tiene un incipiente trazado de metro, con dos líneas a tres niveles de profundidad.  El precio es de 1 € por billete y los hay para el día completo, por semanas, etc. Pero para visitar esta Ciudad, no es rentable coger frecuentemente el metro por la proximidad de los lugares interesantes.

Al día siguiente nos propusimos visitar la Pza. de S. Pedro utilizando la línea A del metro y, guardando una espectacular cola, la Basílica de El Vaticano.   La cola era prácticamente andando todo el tiempo, por lo que accedimos al enorme recinto en unos 20 minutos.

El Vaticano es de unas dimensiones extraordinarias, no pareciendo tan desproporcionado por la relación de todos los elementos que lo componen e integran que están dimensionados todos en proporción, lo que da un aspecto homogéneo y armónico.

Espectaculares son las esculturas en mármol de Carrara, La Piedad del famoso Miguel Ángel, las columnas salomónicas o los mosaicos a título de cuadros, cuya perfección y variedad de tonos, los hacen difíciles de diferenciar de cuadros ejecutados al óleo con las mas bellas tonalidades.

Proseguimos a pié nuestro itinerario por Roma y El Vaticano, hasta el castillo de Sant´Angelo y, a continuación, cruzando el río Tevere por el puente de Sant´Angelo, ricamente adornado con perfectas esculturas a ambos lados del mismo, dirección a la conocida Pza. Navona, no sin antes hacer una parada para reparar nuestras fuerzas con un suculento almuerzo que como plato principal pedimos un buen trozo de cordero al horno aderezado con romero y otras hierbas aromáticas.    

Pasamos por muchas calles de las autenticas calles vivideras de la Roma de siempre, hasta llegar a la concurrida Pza. Navona, llena de malabaristas, pintores, mimos, cafeterías y curiosos.   Una grandiosa escultura central preside la plaza y, dos artísticas fuentes, ricas en esculturas, se sitúan en ambos extremos.   En la zona media de uno de los laterales, se encuentra una magnifica iglesia con una enorme cúpula, y con una rica y exquisita decoración interior.

Continuando por las calles interiores a las nuevas avenidas, accedemos al Palacio Montecitorio, después a la Piazza Colonna, para llegar de repente y a la vuelta de una esquina, a una pequeña plaza, llena de gentes y con un fuerte murmullo entorno a un espectacular y único grupo escultórico, la Fontana de Trevi.
Inevitable es el sentarse a su borde y dejar la mente en blanco para que absorba todo el encanto y embrujo de esta fuente, cargada de historia y de peticiones. El agua al caer acompaña con su sonido el romanticismo del entorno, las máquinas de fotos no cesan de disparar y, entre tanta belleza y arte, tiramos otra vez unas monedas al agua, vueltos de espaldas, mientras formulamos un deseo que, con ilusión y esperanza queremos alcanzar.

Otro de los días de estancia en esta vieja y eterna ciudad, lo empleamos para ver el Quirinale y el Palacio de la Opera, así como vagar por las calles llenas de encanto y de bonitas vistas, y también para visitar la Plaza de España, en cuyas proximidades se encuentra una gran zona peatonal, llena de tiendas de las más conocidas marcas exclusivas a niveles mundiales, con el atractivo de que se puede entrar en ellas sin ningún problema, curiosear y no te cobran como hacen en otras ciudades.

Obligado es degustar los conocidos helados, de muy suave textura y los más variados sabores y colores.  Únicos, exquisitos y vistosísimos.

Muy interesante de visitar, aparte de los jardines que se pueden recorrer en un trenecito por 2,50 € por persona, es la exposición de esculturas de Bernini, y de pintura que alberga el Palacio que está en Villa Borghese, para llegar y debido a que está algo apartada del centro, es conveniente acercarse mediante la linea A del metro, aunque la vuelta la hicimos andando disfrutando del ambiente de la calle y admirando los numerosos Ferraris y otros coches de delicado y deportivos aspectos.

Debido a la gran afluencia que existe de entendidos en arte y admiradores a este recinto, es muy difícil de obtener las entradas que, siempre están agotadas o son para horas menos apetecibles, por lo que, de tener interés por la visita, es posible adquirirlas por Internet en www.ticketeria.it

Como el primer día que visitamos El Vaticano, no nos decidimos de acceder a los museos del mismo, por las interminables colas de unos 2 Km., volvimos otro día y a las 11 de la mañana tomamos nuestro puesto en la cola, con resignación y los chaquetones en los brazos por el calor, para ir caminando hacia la entrada.   Para nuestra  sorpresa, en una hora llegamos al acceso y entramos en un mundo de arte inigualable, donde se combina la arqueología, con la escultura, la arquitectura o la pintura.

La descripción se hace imposible y sólo se puede tener una noción, viendo fotos de algunas salas, sus suelos, sus techos y los contenidos incalculables de su interior.
Hacemos un descanso en la Capilla Sixtina, (1.471 – 1484 por el Papa Sixto IV),en la actualidad acabada de restaurar y radiante de esplendor y belleza.   Se pide constantemente que no se hable para evitar exceso de vibraciones, y se impide que se hagan fotos.   Sentados dejamos que los sentidos se empapen de tanto arte y tan exclusivo, de tanto sacrificio y de tanta inspiración del Maestro Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, conocido por Miguel Ángel. 


La gran sala rectangular, repleta de pinturas, presenta en su parte central el conocido cuadro de La Creación, y uno de los laterales está ocupado por el gran mural de El Juicio Final.
Cada uno de los frescos, cada figura, cada pincelada transmite las vibraciones de su creador y nos deja sin límite para la admiración de este entorno único en el Mundo.   Los minutos pasan sin sentir y, después de casi una hora, nos obligamos a seguir nuestro recorrido, no sin esfuerzo por abandonar la Capilla mas bella del mundo.
Hasta el mes de Abril el horario de visitas termina a las 2 de la tarde, por lo que al salir compramos unos libros y exploramos la zona en busca de un restaurante para el almuerzo.   Localizamos uno cuyo aspecto nos pareció bien, y degustamos las viandas entre las que pedimos pizzas que, tanto por su soporte, como por su contenido y sabor, las recordaremos durante mucho tiempo.

Proseguimos el camino dirección de nuevo al gran Coliseo para visitarlo en su interior.  El gran edificio de mármol es impresionante por su tamaño, las columnas, los capiteles, las esculturas y la altura de sus plantas.   La cola para la entrada es relativamente pequeña y, en poco tiempo, entramos por las galerías que lo bordean y que dejan ver las estancias con diferentes objetivos, hasta que por medio de un moderno ascensor de acero y cristal, subimos al nivel mas superior para recorrer todo el perímetro y gozar de todas las vistas desde tan privilegiado lugar.   Recordamos de nuestro anterior viaje que había gradas y que en la actualidad no están, sólo hay un pequeño tramo de muestra y acotado.  


La Ciudad Eterna nos ha proporcionado unos días de encanto, descubriendo cientos de lugares, de grandiosos edificios, de obras de arte únicas e irrepetibles,  y recordando otros aspectos vividos en otra ocasión, de trato con el pueblo amable y comprensivo, de emociones y de diversión.   Roma siempre nos esperará y nuestros deseos es preparar la nueva visita a esta acogedora Ciudad.